Las lágrimas de los ancestros

NOVEDAD

Daan van Kampenhout
244 pág. / 14 x 20 cm.

Luego de dirigir seminarios grupales de sanación por tres décadas en todo el mundo, Daan van Kampenhout, descubrió que en cada grupo había gente cuyas vidas y familias habían sido interrumpidas, directa o indirectamente, por la persecución, la limpieza étnica, el terrorismo o la guerra. Luego de dirigir seminarios grupales de sanación por tres décadas en todo el mundo, Daan van Kampenhout, descubrió que en cada grupo había gente cuyas vidas y familias habían sido interrumpidas, directa o indirectamente, por la persecución, la limpieza étnica, el terrorismo o la guerra.  Paulatinamente, comenzó a reconocer los patrones de la enfermedad y la perturbación compartidas por las familias tanto de las víctimas como de los perpetradores.  Tras observar que algunos síntomas de las personas en sus grupos tenían su origen en campos grupales mayores, más allá del dominio de lo individual o lo familiar, desarrolló rituales y métodos para tratar con las capas de heridas colectivas del alma, esperando alcanzarles sanación y equilibrio. El trabajo que se describe en este libro tomó forma mediante las interacciones y cruces de tres campos diferentes: el Chamanismo, las Constelaciones Familiares y el Judaísmo. Los tres reconocen la existencia de diferentes almas, o dicho de otro modo, diferentes capas de la misma alma. Los tres entienden que nada ni nadie existe en el vacío y que la sanación requiere de un esfuerzo comunitario.

“Las víctimas y los perpetradores que son parte de una historia colectiva continúan siendo una presencia viviente en la realidad atemporal del alma grupal, sean o no recordados con claridad. Sus voces continúan susurrándonos por fuera de nuestro alcance. Nuestra propia interacción individual con varias de las almas tribales de las que somos parte puede ser conciente o inconciente pero no puede ser negada. Pienso que hay mucho que aún necesitamos comprender sobre esta imposibilidad de evitarla y sobre las opciones que tenemos para manejar la situación”.

Daan van  Kampenhout